EvoluciónSiguiendo con el tema de la Evolución (ver Conceptos generales), ya hemos visto cómo una población de individuos de una especie se puede adaptar a un ambiente determinado. La cuestión es que cuando una población se adapta puede ocurrir que se aísle del resto de poblaciones de su misma especie. Este aislamiento puede deberse a la aparición de una barrera física al intercambio de individuos, como una montaña o un río (hablando en tiempo geológico), o una autopista (en tiempo más humano).

El aislamiento también puede ocurrir aún en presencia de migrantes desde otras poblaciones, puesto que estos inmigrantes no tendrán la mutación ventajosa, y por tanto lo tendrán más difícil para reproducirse. Sea como fuere, si una población de una especie queda aislada del resto, empieza a acumular mutaciones (ventajosas o no) de forma separada. Al cabo del tiempo (mucho tiempo) los individuos de esta población habrán acumulado tantas mutaciones que ya no podrán aparearse con los individuos del resto de poblaciones aunque volvieran a juntarse. En ese momento, podemos considerar esta población como una nueva especie. A este proceso de formación de nuevas especies se le conoce como especiación. Como algunos habréis notado, no se necesita adaptación para que haya especiación; con que haya aislamiento y acumulación diferencial de mutaciones, ya es suficiente. Pero si hay adaptación, este proceso ocurre mucho más rápidamente. Hoy en día casi todos los Biólogos admiten que este mecanismo de especiación es, con mucho, el más frecuente, y es el que ha dado lugar a la gran mayoría de especies que pueblan o han poblado nuestro planeta.

evolución

Otro mecanismo de especiación, mucho menos frecuente y más drástico, es el que se da cuando se produce un cambio brusco en el ADN de una especie. No hablamos de una mutación aislada, sino de algo más gordo, como un duplicación entera del genoma o una parte del mismo, una reorganización completa de los cromosomas, o cosas por el estilo. Como ejemplos de esto me vienen a la mente esos casos de animales que nacen con dos cabezas, o cinco patas (ir a Google y encontraréis cantidad de fotos horrendas sobre esto). Lo más normal es que estos cambios en el ADN no sean viables para el organismo, y por tanto todo se quede en un susto. Pero de vez en cuando, esa mutación puede ser ventajosa para el bicho, y extenderse. Además, es importante notar que hoy en día el ser humano se encarga de seleccionar esos bichos, pero antes de la aparición de nuestra especie era la selección natural quien hacía ese trabajo. Así, por ejemplo, los ciempiés, milpiés y bichos similares, aparecieron por la duplicación en el genoma de los genes que controlan el desarrollo de los segmentos corporales. Otros ejemplos de este tipo de especiación son el origen de los Crustáceos, o la aparición de los Vertebrados.

ADN

Existe una ingente cantidad de datos y pruebas apoyando el proceso de evolución. Tan sólo en “El Origen de las Especies” Darwin aporta una enorme cantidad de pruebas. Y desde entonces, en los últimos 150 años, se han recopilado muchísimas más. Tanto es así, que la Teoría de la Evolución no se considera ya una hipótesis, sino un hecho probado (tanto como que el agua moja, o el fuego quema). Aún así, como de todo tiene que haber en el mundo, hay gente necia que se resiste a creer en la evolución. Yo diría que por una combinación de ignorancia y fanatismo (ya os podéis imaginar de qué tipo).

Pero como la ciencia tiene respuestas para todo (y para lo que no, tranquilos, tiempo al tiempo), existen multitud de ejemplos muy claros de evolución y adaptación “en tiempo real” en microorganismos. Uno de los casos que más nos afectan es la resistencia a antibióticos que muchas bacterias patógenas han desarrollado desde el descubrimiento de los antibióticos y su uso indiscriminado en la práctica médica. El modus operandi de los antibióticos (por lo general) es bloqueando alguna función esencial de la bacteria (crecimiento, división celular, etc.), de modo que podemos hacer que las pocas bacterias que originalmente nos infectaron no se reproduzcan, dejando que el sistema de defensa del cuerpo se encargue de darles caña a esas pobres intrépidas.

El problema surge cuando se usan antibióticos de forma indiscriminada para tratar una infección. Imaginemos que tenemos cien pacientes con una infección, y les damos a todos el mismo antibiótico. Cada paciente tiene, probablemente, varios cientos de miles, o incluso millones de bacterias cuando empieza a manifestar síntomas de la infección. Recordemos que cada bacteria se divide en muy poco tiempo, de modo que la población de bacterias crece de forma exponencial (o sea, muy rápido). Ahora bien, en cada generación de bacterias, hay nuevas mutaciones en su ADN, como hemos visto arriba. Existe por tanto la posibilidad de que una de esas mutaciones le confiera a la bacteria resistencia al antibiótico (una mutación ventajosa para la bacteria, sin duda). La probabilidad de que una mutación así ocurra en una bacteria individual es muy pequeña, cierto, pero recordemos que tenemos millones de ellas reproduciéndose como locas a toda velocidad en cada paciente.

superbacterias

Esto hace que al final, aparezca una bacteria resistente al antibiótico que se está usando. Normalmente, como sólo es una, o unas pocas, las bacterias resistentes, nuestro cuerpo se encarga de matarlas. Pero ahora multipliquemos esto por la cantidad de gente que toma antibióticos en el mundo, por la cantidad de antibióticos que se usan, y por la cantidad de bacterias que hay. Esto nos da una probabilidad de prácticamente el 100% de que al final haya bacterias resistentes a antibióticos y que nuestro cuerpo no pueda eliminar. Y ese es un grave problema de salud pública. Y por eso el uso de antibióticos está mucho más restringido ahora que hace unos años. Normalmente hay formas de evitar esto, como el uso combinado de antibióticos. Y también se están desarrollando nuevos antibióticos que hacen que se más difícil para las bacterias desarrollar resistencia. Pero aún así, todos los año se encuentra en algún paciente de algún hospital del mundo una bacteria resistente a gran cantidad de los antibióticos conocidos. Se las llama súper-bacterias.

Otros ejemplos de adaptación en microorganismos incluyen el virus de la gripe o el VIH, que tienen una tasa de mutación mucho más rápida de lo normal, y por eso es imposible encontrar una vacuna universal contra estos virus.

Quiero finalizar diciendo que muchas veces nos ocurre que entendemos ideas y conceptos, pero que no podemos o no sabemos cómo explicar. Así que espero que esta mini-serie de dos posts os sirva para aclarar algunos conceptos básicos en evolución.Podría haber profundizado más en algunas cosas, desde luego, pero entonces esto se haría eterno (¡nunca me canso de hablar de las cosas que me gustan!). Si alguien tiene alguna pregunta concreta, por favor, comentarlo aquí, y con mucho gusto la responderé.