Definición

Según la OMS se entiende por vacuna “cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos”. Brevemente decir aquí que los anticuerpos son sustancias generadas por nuestro cuerpo que están relacionadas con la inmunidad. Esto es, son una de las armas defensivas del cuerpo frente a las agresiones de agentes externos, como, por ejemplo, los virus y bacterias causantes de enfermedades.

Un poco de Historia

La historia de las vacunas comienza con el empleo de los chinos de la inoculación de la viruela (o variolización) entorno al año 1000 D.C., según consta en textos como “El tratamiento correcto de la viruela” atribuido a una monja budista que vivió durante el reinado de Jen Tsung (1022 a 1063) y “El espejo dorado de la Medicina”.  También se practicaba en África y en Turquía, antes de extenderse hacia Europa y América. En Europa no hubo conocimiento de la variolización hasta 1721, fecha en la que Lady Mary Wortley Montagu la introdujo tras su regreso de Constantinopla. Desde allí, la práctica de la variolización se extendió a partir de mediados del siglo XVIII, al resto de Europa.

La palabra fue acuñada por el médico y biólogo británico Edward Jenner. La historia de cómo “creó” la primera vacuna, contra la viruela en 1796 la puedes encontrar aquí
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Una excelente compilación con fotos y vídeos sobre el origen de las distintas vacunas lo podéis encontrar aquí. Algunos hitos importantes en la historia de las vacunas:

–          En 1874 entra en vigor en Alemania la Ley de Vacunación, que introdujo la obligatoriedad de la vacunación contra la viruela a todos los niños en su primer año de vida, siempre que no hubiesen contraído la enfermedad, y a los menores de doce años que no hubieran sufrido la viruela en los cinco años anteriores. En esta misma época, durante la guerra franco-prusiana (1870-1871) se declaró en Francia una grave epidemia de viruela, que causó la muerte a 20.000 franceses. En cambio en el ejército alemán, bien vacunado, sólo se produjeron 300 muertes

–          En 1885, Louis Pasteur Pasteur administró la vacuna de la rabia a Joseph Meister, un niño de nueve años de edad. Pese al éxito obtenido, el experimento provocó una gran conmoción en la comunidad científica, que veía con horror la introducción deliberada de un microorganismo mortal en el cuerpo humano.

–          Ese mismo año, el médico español Jaime Ferrán y Clúa (1852-1929, personaje absolutamente brillante y desconocido en nuestro país) creó la vacuna contra el cólera.

–          En 1890, Shibasaburo Kitasato (1852-1931) y Emil von Behring (1854-1917), elaboraron la vacuna contra la difteria.

–          En 1921, Albert Calmette (1863-1933) y Jean-Marie Camille Guérin (1872-1961), desarrollaron la vacuna contra la tuberculosis, cuyo preparado aún se conoce como BCG (Bacilo Calmette Guérin).

–          A partir de aquí la lista de vacunas sería muy larga. Destacamos por su importancia la vacuna contra la fiebre amarilla (1935), la de la poliomielitis (1955, Jonas Salk), la del sarampión (Enders 1960),  la de la rubeola (Séller, 1962), y la de la hepatitis B (1979)

–          El 8 de mayo de 1980 la OMS declaró oficialmente erradicada la viruela. Fue la primera vez que se lograba eliminar una enfermedad de la faz de la Tierra.

Movimientos antivacunas

Desde el inicio de la vacunación, han existido grupos o movimientos, más o menos organizados, en contra de esta práctica. Así, en 1879, se fundó la Sociedad Anti-Vacunación de América. La Liga Anti-Vacunación Obligatoria de Nueva Inglaterra se formó en 1882, y la Liga Anti-Vacunación de Nueva York en 1885. En noviembre de 1904, en respuesta a una campaña pública de vacunación, ciudadanos y cadetes militares de Rio de Janeiro se levantaron en la Revolta da Vacina. Los disturbios empezaron el día en que la ley de vacunación entró en vigor. Más recientemente algunas actuaciones de movimientos antivacunas han llevado a un repunte en el número de casos de determinadas enfermedades infecciosas. Un ejemplo lo tenemos en Nigeria, donde a principios de los 2000, líderes religiosos conservadores recomendaron a sus seguidores que no vacunasen a sus hijos con la vacuna oral contra la polio. Como consecuencia, la poliomielitis reapareció en países vecinos de Nigeria, previamente libres de polio, y los tests genéticos determinaron que el virus era el mismo que se había originado en el norte de Nigeria. En 2006, Nigeria tenía más de la mitad de todos los nuevos casos de polio en el mundo.

Desde un punto de vista estrictamente científico, sin entrar en valoraciones éticas o morales, las vacunas son una herramienta profundamente positiva. Basta con hacer una evaluación riesgo/beneficio para darse cuenta de esto. La evidencia científica, los datos, demuestran que las vacunas producen un acusado descenso en la morbi-mortalidad provocada por procesos infecciosos. Esto quiere decir que disminuye el número de personas que enferman y, aún más, el de fallecimientos. A cambio ¿qué tenemos? Efectos secundarios. Sí, todo medicamento o terapia tiene unos riesgos asociados, unos efectos secundarios. Sin embargo, la morbilidad (casos de enfermedad) y mortalidad asociados a las vacunas es tan bajo que lo hace prácticamente irrelevante.

Calendario de vacunación

Es una secuencia cronológica de vacunas que se administran de forma sistemática a una población determinada, con el fin de conseguir una protección adecuada frente a una serie de enfermedades infecciosas. En España, debido a que las competencias de sanidad están transferidas a las Comunidades Autónomas, el calendario de vacunación varía entre las diferentes regiones. Aquí tenéis, por poner un ejemplo, el de la Comunidad Autónoma de Madrid.

 Cómo funcionan, qué tipos hay y demás cuestiones más “científicas” las trataremos en otro post algo más adelante.