Servidor es celiaco diagnosticado desde los 2 años de edad, y precisamente por ello ha encaminado sus pasos al estudio del sistema inmune del tubo digestivo. Por tanto, no me ha extrañado que en las últimas semanas varios colegas y amigos me hayan enviado numerosos e-mails y colgados post en Facebook para preguntarme sobre una supuesta noticia donde se detalla el desarrollo de una píldora que, consumida 5 minutos antes de comer, nos dará protección frente al gluten por un periodo aproximado de 2 horas.

Aquí podéis ver algunos ejemplos de las noticias difundidas:

El Definido, El Mundo, Gastronomía y Cía, Directo al Paladar, Quo, Omicrono, Vitamina 301, Sin Gluten.

Antes de empezar hemos de explicar un poco qué es esto de la enfermedad celiaca. Como sabemos, nuestro organismo tiene un sistema inmune que funciona manteniendo los mecanismos de tolerancia frente a los antígenos propios, o en otras palabras, nuestras propias proteínas. Similarmente, cuando nuestro sistema inmune se encuentra antígenos foráneos (es decir, proteínas externas o ajenas a nuestro organismo), el sistema inmune desarrolla una respuesta activa frente a estas sustancias ya que al no ser propias probablemente sean proteínas de una bacteria o un virus invasor, o incluso de una célula tumoral.

El sistema inmune de nuestro organismo es altamente eficiente a la hora de realizar esta distinción entre proteínas propias y extrañas y casi nunca se equivoca. Sin embargo, desgraciadamente no es perfecto y en ocasiones ataca a nuestras propias proteínas dando lugar a las enfermedades autoinmunes como puede ser por ejemplo algunos tipos de diabetes (donde el sistema inmune ataca algunas células del páncreas), algunas artritis (donde las proteínas afectadas están en nuestras articulaciones), o algunas otras enfermedades más graves y que incluso pueden ser mortales como la esclerosis lateral amiotrófica

El sistema inmune del intestino y del resto de las mucosas del organismo, sin embargo, es único en tanto que continuamente se encuentra expuesto a proteínas foráneas ya que al fin y al cabo los nutrientes y las bacterias que pueblan nuestro organismo son proteínas externas. Por ello, y por oposición a otros lugares de nuestro organismo, el sistema inmune del intestino mantiene por defecto los mecanismos de la tolerancia frente a estas proteínas externas pero inofensivas a la vez que es capaz de iniciar una respuesta inmune activa frente a patógenos oportunistas invasores, como por ejemplo una infección bacteriana como la Salmonella, o frente a antígenos tumorales que se pueda encontrar como en el cáncer de colon. Además, el sistema inmune del tubo digestivo es muy bueno a la hora de mantener este delicado balance entre los mecanismos de tolerancia e inmunidad y apenas se equivoca, aunque lamentablemente no es perfecto y a veces confunde las proteínas a las que atacar. Tal es el caso que nos ataña, donde el sistema inmune de mi tubo digestivo, así como el del resto de celiacos, se equivoca y ataca a las proteínas del gluten de la dieta.

Píldora celiaca

El tratamiento, afortunadamente, en este caso es muy sencillo ya que si evitamos el consumo de estas proteínas nuestra sistema inmune no realizará una respuesta activa y por tanto no desarrollaremos la enfermedad. Sin embargo, es cierto que el seguir una dieta libre de gluten puede ser problemático o difícil para algunas personas debido no sólo al precio elevado que suele estar asociado a los productos sin gluten, sino también a los problemas relacionados con la contaminación cruzada o al hecho de que muchas veces ingerimos productos contaminados sin darnos cuenta. El ejemplo típico es cuando por ejemplo cortamos nuestro pan sin gluten con el mismo cuchillo con el que hemos previamente cortado una barra de pan sin haberlo lavado por el medio. Por tanto, el desarrollo de nuevas terapias o al menos alternativas que faciliten el seguimiento de una dieta sin gluten más “blanda” es realmente una demanda social por parte de dichos pacientes, ya que por ejemplo en esta sociedad estamos cada vez más avocados a realizar comidas fuera de nuestro hogar donde tenemos el gluten bajo control.

La noticia que nos asalta pues sobre la supuesta “píldora para la celiaca” se basa en una nota de prensa ofrecida por la University of Alberta en Canadá, donde detallan que el equipo del Dr Hoon H Sunwoo ha demostrado que el consumo de dicha píldora es segura por parte de los humanos. En primer lugar, y como científicos, hemos de retrotraernos e ir a las fuentes originales como así hemos hecho encontrando los principales artículos al respecto del Dr Sunwoo en pubmed.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26156219

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22400905

En ellos, los científicos detallan como utilizando una serie de anticuerpos obtenidos desde la yema del huevo han sido capaces de prevenir en un modelo “in vitro” de líneas celulares del epitelio intestinal humano los efectos adversos del gluten. En otras palabras, han sido capaces de prevenir en un tubo de ensayo el daño inducido por el gluten. ¿Por qué se ha armado tanto revuelo entonces si al fin y al cabo sólo se trata de estudios in vitro? Pues porque ahora han ido un paso más allá y tras crear una compañía al respecto han conseguido encapsular dichos anticuerpos bloqueantes en una pastilla y dárselas a voluntarios sanos los cuales, como era de esperar, no han presentado reacciones adversas. ¿Quiere esto decir que la pastilla ya está lista para ser comercializada? Ni mucho menos. No tenemos muchos datos al respecto, ya que asumimos que las investigaciones se encuentran actualmente protegidas por una patente en uso por la empresa en cuestión. Por tanto, hemos de recordar que hasta el momento únicamente se ha demostrado que; i) en un tubo de ensayo hemos sido capaces de bloquear el daño que induce el gluten en el intestino utilizando una serie de anticuerpos de la yema del huevo; y ii) cuando ahora estos anticuerpos los metemos en una pastilla y se la damos a los humanos la pastilla es bien tolerada por los voluntarios.

En medicina, esto que han hecho se llama un estudio “fase 0” o de “first into humans” (primera vez en humanos) donde simplemente queremos confirmar que la nueva pastilla es segura para los humanos. Los siguientes pasos serán desarrollar un estudio “fase 1” donde se cogerá a un grupo reducido de pacientes celiacos y se les dará nuestra pastilla a la vez que ingieren gluten (siempre dentro del plazo de las 2 horas de protección que otorga la pastilla) para confirmar que no enferman o desarrollan inflamación en el intestino. Si este nuevo ensayo funciona, sin embargo, no todo estará realizado ya que no podemos excluir un potencial efecto placebo. Para descartar el efecto placebo son necesarios nuevos ensayos que llamamos fase 2 (divididos a su vez en sub-fases 2a, 2b… etc) donde esta vez los experimentos serán realizados por investigadores independientes de otros hospitales con la novedad que esta vez, a los pacientes se les darán 2 tipos de pastilla (uno con los anticuerpos y otra sin ellos) en lo que llamamos un ensayo doble ciego ya que ni el paciente ni el investigador de turno sabrá si la pastilla que está ingiriendo es protectora o no. Mediante este ensayo, lo que queremos es excluir el efecto placebo que la pastilla pudiera tener y confirmar de forma independiente y por varios investigadores en centros independientes que los pacientes que han empeorado y muestran una inflamación incipiente en el intestino tras consumir gluten son los que han consumido la pastilla placebo mientras que los que no han desarrollado problemas ni sintomatología alguna son lo que han recibido la pastilla con el anticuerpo. Finalmente, y si todo funciona a la perfección, aún nos quedará realizar un ensayo Fase 3 que ya será a escala mundial incluyendo hospitales de varios países repartidos en diferentes continentes siempre mediante abordajes doble ciego (es decir, ni el médico ni el paciente saben si la pastilla que están recibiendo es la protectora o no) antes de que al final podamos sacar nuestra pastilla al mercado.

Tras haber leído la nota de prensa original que ha publicado la University of Alberta, parece que las investigaciones han pasado el Fase 0 el pasado Verano, y lo más probable que actualmente se encuentren en un fase 1. Si todo sale a la perfección, quizás en el plazo de 4 ó 5 años la pastilla pueda ser comercializada con el beneplácito de la OMS. Dicho esto, y aun cuando todo funcione a la perfección, no debemos olvidar nunca que la mejor terapia y la más segura para estos pacientes es la dieta sin gluten estricta de por vida, y que esta pastilla al final no es más que un suplemento que nos facilitará la vida para cuando, de forma esporádica, no estemos seguros de la comida que vamos a ingerir o por qué no, para darnos por ejemplo un atracón esporádico de pizza que seguro echan de menos aquellos celiacos diagnosticados en la edad adulta.