Antes de leer el artículo, consulta esta noticia: Encuentran por fin relación entre la orientación sexual de una persona y sus genes.

A raíz de la noticia arriba identificada y publicitada esta semana en varios medios, me gustaría incluir la opinión de un colega de trabajo, el Dr Adrian McNicholl con quien tengo el placer y el gusto de trabajar desde hace ya algunos meses. Como él comenta, a veces los científicos hacen (o hacemos) estudios absurdos donde incluso malinterpretamos los resultados. Sin embargo, la culpa no es solo nuestra ya que muchas otras veces, como es el caso que nos atañe, los periodistas que se dedican a publicitar la noticia no han comprendido absolutamente nada del estudio y lo tergiversan todo. Esta noticias es el ejemplo prefecto que pasamos a criticar.

 CRÍTICA CIENTÍFICA

1.- Los propios autores reconocen en la homosexualidad una causa multifactorial, por lo que el tamaño muestral (74 + 20) es insuficiente para sacar ninguna conclusión ya que no se puede controlar los resultados en base a los diferentes factores. Para poder concluir algo probablemente sean necesarios más de 500 casos, dependiendo del número de factores a evaluar.

2.- Solo incluyen gemelos discordantes (hetero-homosexual) y concordantes homosexuales, no incluyendo el control puro negativo (concordantes heterosexuales). No existe justificación lógica para no incluir el control negativo ya que a priori sería el más fácil de encontrar. Sin controles adecuados nunca se puede concluir nada.

3.- No establece ninguna relación causa-efecto, solo una correlación epidemiológica. La epigenética no es constante a lo largo de la vida sino que se modifica según las experiencias ambientales que un ser tenga durante su existencia (fumar, alimentación, contaminación, etc). Por tanto estas diferencias encontradas pueden ser consideradas igualmente como causa o consecuencia. Las correlaciones solo correlacionan, nunca generan demostración de causalidad; sin base demostrativa biológica de causa-efecto, las conclusiones son indicaciones y no demostraciones.

4.- Se ha mostrado que en los gemelos monocigóticos (genéticamente idénticos) el perfil epigenético se va diferenciando y distanciando con la edad (iguales al nacer diferentes en la edad adulta). Se puede leer el artículo de M. Fraga del PNAS 2005 que es de lo mejor publicado en el tema. Sin tener esto en cuenta y por tanto controlar por edad (y aumentar de forma exagerada el tamaño muestral) no se puede concluir nada.

5.- El modelo predictivo es poco exacto y no validado. El modelo predictivo se ha usado únicamente sobre los propios casos que generaron el modelo, lo que no permite validarlo de ningún modo. Aún utilizando únicamente los casos propios del modelo, solo es capaz de mostrar una exactitud del 67%. No da datos que serían necesarios como los Valores Predictivos Negativo y Positivo, los cocientes de probabilidades, ni ningún intervalo de confianza (aunque asumo que para un 67% y ese tamaño muestral, el intervalo será de 55-76%). Un 67%(55-76) de exactitud pronóstica cuando la prevalencia es del 50% de homosexuales en la población de estudio (las parejas de gemelos estudiada) tampoco es que digamos para tirar cohetes. Pongamos el ejemplo de que el modelo para predecir la homosexualidad entre esas parejas homosexuales es tirar una moneda al aire, cara hetero, cruz homo. Tendría una exactitud del 50%, es decir que el modelo solo está aportando un 17% de mejora frente a inventárselo o hacerlo al azar, y en realidad solo un 6% de mejora frente al valor máximo del intervalo de confianza del modelo azar (que es 61%). Vamos que si comparamos el modelo moneda al azar y el suyo, no seria muy difícil encontrar momentos en que la moneda acertase más que el otro modelo.

6.-El error más grave es la definición implícita (asunción de partida) sobre la homosexualidad. El diseño del estudio solo tiene sentido asumiendo que la homosexualidad es un carácter fenótipico binario (si/no) y constante a lo largo del ciclo vital. Todos los estudios psicológicos o sociológicos de calidad teorizan la homosexualidad como un gradiente (0 completamente homosexual, 5 completamente heterosexual) fluctuante a lo largo de la vida del individuo. Ningún estudio que clasifique la orientación afectivo sexual de forma binaria es válido.

CRÍTICA PERIODISTICA

1.- El texto tiene incoherencia interna. Primero habla del tema innato (herencia) vs. aprendido, un debate filosófico realmente interesante, tanto es así que es el motivo por el que yo estudié biología. El periodista parece indicar al principio del artículo que se está respondiendo esa pregunta, y parece confirmar la primacía natural al final del artículo al mencionar el modelo predictivo e igualarlo al color de ojos o ciertas enfermedades. Pero el propio periodista reconoce que la epigenética cambia a lo largo de la vida por el entorno… es decir que no es “innato” ni “inmodificable”.

2.- La epigenética no es genética, y mucho menos son “los genes”. Por tanto el título es completamente erróneo.

3.- El articulo dicotomiza el debate entre dos posiciones teóricas; la “Determinista” (innato, incambiable) y la “social” (aprendido, modificable), de una forma burda, simplista y parcial. No todas las teorías deterministas son genéticas, ni siquiera son todas biologicistas. Del mismo modo no todas las teorías sociales dicen que se pueda reeducar. El periodista enmarca mal el debate, asignando un socio (la iglesia católica) con mucha carga ideológica a la opción social y no asignando socio a la biológica (podría haber puesto por ejemplo los nazis).

4.- El redactor no hace labor crítica, no se plantea que ocurre con los bisexuales ni con las lesbianas (el estudio es solo en varones homosexuales o heterosexuales).

5.- No contextualiza el tema de la investigación con humanos en USA y el pago por participar en dichos estudios. Un sesgo salvaje a tener en cuenta. Lo habitual en USA para encontrar participantes en estudios de investigación es anunciarse en periódicos y otros medios, a cambio de la participación les pagan aprox. 2-4 mil dólares. Imaginad que sois dos gemelos heteros y veis un anuncio que os dan 4000 dólares si uno o los dos son homosexuales…. Como decía un profesor mío hablando de este tema, cualquiera por 2000 dólares es capaz de decir que su experimentación adolescente es su tendencia “real” y colarse por tanto en el estudio.

COMENTARIOS FINALES

Como “científico” me preocupa mucho la falta de análisis autocrítico que mostramos en nuestra práctica profesional, y la falta de conocimiento (por desprecio) de los descubrimientos derivados de otros campos como son la filosofía, psicología, sociología, historia, etc.

La ciencia es una hija bastarda de la filosofía, una hija que ha renegado de sus orígenes, por lo que actualmente la mayoría de científicos en el mundo tendríamos problemas en entender conceptos fundamentales para nuestra labor como son la falsabilidad, verosimilitud, parsimonia, etc. Igualmente, esta hija y sus descendientes los científicos vivimos de espaldas a nuestras hermanas, sociología, historia, psicología, y no incorporamos, o simplemente negamos, todos los avances que estos otros campos del conocimiento nos aportan (como la definición no binaria de la sexualidad).

Además, los científicos hemos realizado una campaña de marketing de una supuesta objetividad, que realmente es inexistente, de tal modo que negamos el impacto de nuestra propia historia personal, sesgo conceptual e ideológico en nuestra “ciencia”. Este marketing nos lo hemos creído hasta nosotros mismos, lo que nos impide realizar análisis autocríticos de las asunciones, axiomas, creencias y sesgos que infectan nuestro trabajo.

Como ciudadano también me preocupa el fracaso intelectual del científico medio, pero me preocupa mucho más el fracaso del periodismo, que no olvidemos es el cuarto poder hegemónico. Un periodismo del desconocimiento, una carrera universitaria dedicada a aprender un poco de todo y un suficiente de nada. Un periodismo no especializado, en el que la misma formación sirve tanto para hablar de ciencia, como de economía, historia, política, deporte o corazón. Un periodismo precario, en el que no se permite al periodista mantener un trabajo a largo plazo y especializarse en él, en el que el becario realiza labores sin supervisión, en el que el contratado no tiene tiempo para presentar noticias bien desarrolladas y de calidad, unos medios sesgados y vendidos, unos profesores amargados y acríticos. Todo esto cristaliza en un artículo incapaz de mantener la coherencia interna, que deriva conclusiones de gran calado social de un mísero abstract corto, no validado, no replicado, y ni siquiera publicado como artículo completo (tras pasar un sistema de revisión por pares).

En fin, simplemente unas pocas críticas no sólo al estudio científico, sino también al medio que sin haber comprendido nada del tema (diferencias entre epigenética y genética) utiliza un titular y desarrolla la noticia de forma poco afortunada.