Prueba CSIHacia finales del año 2000 aparece en pantalla la popular serie de televisión CSI: Las Vegas. Lo recuerdo muy bien  porque yo estaba en primero de química en la universidad. Mis compañeros y yo andábamos de lo más motivados con este show en el cual los protagonistas eran científicos, y como no, con el personaje de Gil Grissom, el jefe del grupo de investigadores que siempre tenia una idea brillante y científica para resolver cada caso.

Pero lo más fantástico de la serie, y todo el mundo estará de acuerdo, era el luminol. El luminol era mágico, no importa que el asesino de turno limpiara la sangre de sus víctimas a conciencia con el mejor de los productos, la evidencia siempre quedaba allí, un poquito de spray de luminol y voilá la sangre aparecía con un resplandeciente azul y el asesino no tenía más narices que confesar.

Efectivamente el luminol es utilizado en química forense para detectar trazas de sangre incluso en el caso de que “la escena del crimen” haya sido limpiada. Esto es consecuencia de una propiedad de algunos compuestos químicos: la quimioluminiscencia, y se debe a  que en algunas ocasiones durante una reacción química no solo se libera energía en forma de calor  sino también en forma de luz.

Llegados a este punto, supongo que aquellos con curiosidad científica y los asesinos en serie querrán saber cómo es posible que el luminol sea capaz de detectar la sangre incluso en cantidad de  traza. Para producir luminiscencia, el luminol (también conocido como 5-amino-2,3-dihidro-1,4-ftalazinadiona) debe ser activado en presencia de una sal básica y después debe reaccionar con un oxidante. Habitualmente se utiliza una disolución en agua destilada que contiene el luminol, hidróxido de sodio o de potasio como sal básica y agua oxigenada (H2O2) como precursor de oxígeno que actúa como el oxidante. Requisito imprescindible para que se produzcan todos los procesos es la presencia de un catalizador (sustancia capaz de acelerara las reacciones químicas) que sea capaz de descomponer el agua oxigenada en oxígeno (O2).

Mito

 Lo más interesante de todo es que el catalizador se encuentra en la propia sangre. La sangre, o más concretamente los glóbulos rojos, contiene una proteína llamada hemoglobina que a su vez está constituida por  cuatro subunidades cada una de las cuales se une a un grupo hemo cuyo átomo de hierro (Fe) es el catalizador del proceso de descomposición de agua oxigenada en oxígeno.

Curiosidades

Ahora que ya conocemos a todos los “actores” que intervienen, veamos todo el proceso con algo más de detalle. En Primer lugar una molécula de luminol reacciona con la sal básica para generar un dianión (una molécula con dos cargas negativas, en este caso situadas en dos átomos de nitrógeno N),  El dianión a continuación reacciona con una molécula de oxígeno procedente de la descomposición del agua oxigenada catalizada por el hierro que contiene la sangre para dar lugar a otro dianión inestable excitado. Para llegar a una situación de mayor estabilidad esta molécula excitada emite radiación en forma de luz visible de color azul, ¡¡¡si, si el destello azul de las series de televisión que delata la presencia de la sangre!!!! El destello de luz dura aproximadamente unos 30 segundos, tiempo suficiente para tomar un registro fotográfico de la escena del crimen.

Fórmula

Sin embargo, me temo que tendré que desmitificar un poco al luminol y a la franquicia de C.S.I porque aunque el luminol es utilizado de forma general en las ciencias forenses “no es luminol todo lo que reluce”. Uno de los principales problemas de todo el proceso de quimioluiminiscencia del luminol es que no es específico para el hierro de la sangre. La presencia de cobre y hierro procedentes de sustancias ajenas de la sangre da a lugar a falsos positivos. El luminol también puede reaccionar en presencia de lejías, por lo que si la sangre ha sido limpiada previamente con este tipo de productos, el uso de luminol es totalmente inefectivo.